Mabel Lozano, cineasta y autora de El proxeneta

(Alrevés Editorial, 2017)

 

La trata de personas es un negocio ilegal de dimensiones internacionales y económicas superior al del narcotráfico. Pero nadie le pone el cascabel al gato. Sigue permitiéndose porque es una máquina de generar dinero que involucra a numerosísimos actores, incluyendo multitud de personajes de cuello blanco. Este libro lo deja claro y lo hace a través de las conversaciones que la autora, Mabel Lozano, ha tenido con “el Músico”, un proxeneta arrepentido que detalla cómo funciona todo el negocio de la trata con fines para la explotación sexual. Si tienes conciencia, el libro duele, pero está ahí para eso, para remover, porque o salen beligerantes como Mabel Lozano a señalar la ciénaga o esta indecencia va a seguir así de por vida. De hecho, el único que ha pasado por la cárcel ha sido “el Músico”. El resto de los buitres sigue lucrándose y traficando con mujeres para su explotación sexual.

 

 

Mabel Lozano se hizo popular como modelo y actriz de cine y de televisión, pero desde hace 13 años está detrás de las cámaras. Un encuentro con Irina, una chica rusa vendida por su novio en una carretera de Madrid, le cambió el proyecto de vida profesional. Decidió focalizarse en los derechos humanos y sobre todo en denunciar la trata de mujeres y niñas. No es la primera vez que Introversion la entrevista, pero ahora lanza un nuevo libro, El proxeneta (Alrevés Editorial, 2017) en el que se pone el acento en los verdugos de la trata. El libro surge de horas y horas de entrevistas con Miguel, alias “el Músico”, un cabecilla del mercado de la prostitución y de la explotación femenina. Este personaje, condenado y sentenciado a 27 años de cárcel, de las que acabó cumpliendo tres años por colaboración con la policía, ha confesado todas las interioridades de este negocio del horror. Mabel Lozano utiliza la narración en primera persona para mayor indigestión del lector. Pero ha de ser así. Porque el tema resulta desgarrador. Y en breve presentará el documental “El proxeneta. Paso corto, mala leche”.

 

Rodaje del documental realizado por Mabel Lozano

 

La desesperanza crece conforme se va leyendo el libro. ¿No hay manera de eliminar la trata de personas y la esclavitud, en este caso sexual?

Yo tengo esa desesperanza desde hace doce años. Pero en mi caso, la desesperanza me lleva a la rebeldía y de ella surgen estas cosas, como el libro y el documental.

No… No hay forma, porque es un negocio que se basa en la pobreza de cientos de miles de mujeres, que se basa en la precariedad, en la necesidad, en la vulnerabilidad. Ésa es la base de este negocio. Como da mucho dinero siempre hay depredadores que se sirven de un negocio que va por delante del narcotráfico. Es, tras el tráfico de armas, el segundo negocio ilícito que más dinero da. La trata y prostitución ya se ha puesto por delante del narcotráfico. La trata no sólo es para fines sexuales; la compra y venta de seres humanos también se da para la explotación laboral. Un ejemplo lo hemos tenido recientemente en el escándalo que se ha destapado en la recogida de la fresa, en Huelva. También están los matrimonios serviles, la extracción de órganos… Es un negocio que se nutre de una brecha social cada vez más grande entre ricos y pobres. Si tu naces en Nigeria, o en Paraguay, tu quieres una vida mejor, y de ese deseo lícito se aprovechan las redes, las mafias y el crimen organizado.

Y toda la gente implicada que ni nos imaginamos…

Corruptos hay a montones. ¿No estamos viendo la corruptela política que hay? Se supone que para ser político tienes que tener una clara vocación de servir a la ciudadanía y fíjate cómo algunos están en la cárcel por robar dinero. El trabajo de un delincuente es buscar a otro y entre lobos se conocen. Como la trata mueve mucho dinero, ni siquiera los tienen que buscar… Van a ellos. La prensa, por ejemplo, los ha tratado muy bien siempre, ¿por qué? Pues porque anuncian sin parar. ¿Quién lava el dinero de la prostitución? Se queda en España, no se va ningún país. ¿Quién controla el dinero que da una mujer por los servicios que hace cada noche? Multiplícalo por miles de mujeres… Ese dinero está en zulos y hay que sacarlo para blanquearlo. ¿Quién lo blanquea? ¡Pues los bancos! Les aconsejan cómo blanquearlo comprando pisos, edificios, les conceden préstamos para ir lavando ese dinero… La complicidad está ahí.

El libro comienza con una confesión del narrador. ¿Justifica la maldad del personaje?

Él sufrió abusos sexuales por parte de sus educadores cuando estuvo en el orfanato, pero también lo reconoce, tanto en el libro como en la película: “sufrimos abusos muchos niños, pero no todos salieron delincuentes”. Un niño que proviene de una familia desestructurada no tiene por qué ser necesariamente un delincuente. Eso no va en el ADN de ser rico o pobre, sino en los caminos que tomas en la vida. Esa confesión no pretende ser una justificación. Es una forma de conocer al personaje. Lo que sí es cierto es que los abusos sexuales le condicionaron para no sentir empatía por nadie. Y eso quiere decir que le costó menos explotar a las mujeres porque no sentía nada por ellas.

En el libro no se dan nombres. ¿Una cuestión de seguridad?

Miguel no es el nombre real del protagonista, pero su apodo “el Músico”, sí lo es. Todos los apodos son reales. Ellos se conocen. Y él no tienen ningún miedo. De hecho, se ha jugado la vida y se la sigue jugando.

¿Cómo es su relación con “el Músico”?

Con muchos altos y bajos por el camino. Primero fue para mí muy difícil, porque yo había entrevistado a cientos de mujeres y estaba delante de un hombre que las había explotado y les había hecho tanto daño. Sentía mucho rechazo hacia él, muchísimo. Y empezamos a trabajar desde la lejanía. Posteriormente se fue abriendo y me fue explicando las historias de las mujeres. A él, lo que le hace daño, es el recuerdo de las mujeres. Son sus fantasmas. No duerme por las noches porque ha visto a niñas cortarse las venas, morir de sobredosis… Y él quería compartir conmigo justo ese dolor, pero yo no lo quería escuchar, porque yo ya había entrevistado a muchas mujeres; no quería que me contara algo en tercera persona, quería saber cómo eran ellos, porque no me imaginaba que fueran hombres españoles que llevaban más de veinte años captando mujeres en sus países de origen, vejando… No daba crédito, porque son hombres que no saben hablar, no saben escribir. De hecho, “el Músico” me dijo: “bueno, todavía no corro mucho peligro porque hasta que les lean el libro…”. Eso es literal: les han tenido que leer el libro. Analfabetos, malvados, organizados y listos. Este grupo de hombres era donde él estaba. Al principio no tenía ninguna intención de hablar de ellos. Y fue entonces cuando rompió la relación. Fue a través de un policía que reanudamos la relación y el trabajo. Cuando volvimos a la narración sobre las mujeres, de nuevo rompí yo las relaciones. Me dolía el alma. Veía al proxeneta malvado y yo me veía incapaz de aguantarlo. Hemos pasado por todas esas fases. Ahora hemos acabado la película trabajando juntos. Es un exdelincuente y ex proxeneta que ha reconducido su vida. Yo no lo tengo que juzgar. Y a través de su colaboración en la lucha contra la trata, que ha convertido en un leitmotive, está tratando también el dolor por todo lo que ha hecho. Sigue colaborando con la policía y se ha convertido en un activista convencido.

¿Él está protegido?

Él también es muy listo y toda la vida ha sido un delincuente. Se sabe mover y se sabe cuidar, a pesar de que su vida corre peligro. Cuando aparezca la película sí que habrá que protegerlo mucho, porque ya serán dos cosas atacando la trata: el libro y la película.

¿Y a usted, la protegen?

Yo ni me lo planteo, porque si no no saldría a la calle. Me niego a tener miedo.

 

Mabel Lozano. Foto de Paco Navarro Photo

 

Usted ha declarado que legalizar la prostitución parece progre, pero que en realidad es un paso atrás para acabar con ella. ¿Por qué?

Regularizar o legalizar la prostitución es que das por hecho que eso es un trabajo digno y que tu hija puede hacer mañana primero de puta. Cuando escucho a Albert Rivera que dice que hay que legalizar la prostitución y sé que tiene una hija, me gustaría preguntarle si quiere que su hija sea puta o como él tiene recursos su hija va a ir a la universidad. Si regularizamos damos por hecho que es un trabajo digno, pero ¿para quienes? Para las más vulnerables, ¿no? Y estamos dignificando un trabajo en el que hay violencia, sometimiento, machismo brutal, que viene del patriarcado más absoluto. ¿De verdad, en el siglo XXI, podemos pensar que la prostitución es un trabajo normal? Y al final estás dando cuartelillo a la mafia y al crimen organizado que vive de la venta de los seres humanos. Lo de la libre elección para ejercer la prostitución es un tópico. No hay libre elección. Lo que hay es mucha precariedad y necesidad. Y la trata es un delito. Estoy en contra del sistema prostituyente.

¿Qué mensaje quiere dar?

Yo hago un cine para llevar a los institutos, para generar la reflexión, el debate y para modificar unas leyes en España que son de risa. El proxenetismo sale muy barato. 1.700 mujeres que él captó, vejó, explotó. Muchas de ellas eran menores… Y sólo ha estado tres años en la cárcel. A menos de medio día por cada mujer… Sale baratísimo. ¿Qué les estamos diciendo a nuestros hijos?: “Oye, sé narco, como Javier Escobar, que lo han convertido en una estrella, o sé proxeneta, porque te vale muy barato, tendrás muchas mujeres, dinero y serás famoso. Ese escenario pasa porque las leyes son muy laxas. Los jóvenes están llegando al sexo de pago cada vez más jóvenes porque a partir de los 14 años son grandes consumidores de porno. Brutal. Y el porno reproduce todos los tópicos de violencia, sumisión, maltrato… Por lo tanto, los chavales están llegando al sexo de pago pidiendo lo mismo. ¿Y por qué están llegando al porno y al sexo de pago tan pronto? Porque no se les educa en casa… Somos un país con demasiados prejuicios para hablar sobre el sexo. No se habla sobre relaciones afectivas sanas. No es lo mismo seducir a una chica de tu edad, en una relación democrática y consentida, que ir a comprar un ser humano. Lo que percibo de mis charlas en los institutos es una gran involución; son mucho más machistas. Como no se habla sobre la prostitución, se desconoce y se capta muy fácilmente a los futuros prostituyentes a través de las fiestas. Yo quiero hacer proactivismo. Todo el mundo puede hacer algo. No podemos consentir que frente a todos nosotros haya esclavos y esclavas, porque si podemos consentir eso, podemos consentir cualquier cosa.

 

Beligerante

Mabel Lozano ha rodado sobre diversos temas, pero es una experta sobre el negocio de la trata de mujeres y niñas. “Utilizo el cine como herramienta transformadora, pero también soy activista. He pasado de la desazón al activismo puro y cada vez soy más beligerante y más clara en todo. La trata existe porque se permite. Y punto. Si no se permitiese, no existiría. He escrito un libro, pero no soy escritora, soy cineasta. Quiero leyes. Quiero generar movimiento de transformación y utilizo el cine para educar.”

 

 

Documentales sobre la trata de Mabel Lozano:

  • 2005. “Voces contra la trata de mujeres”
  • 2010. “Escúchame”, segunda pieza sobre la trata de mujeres y niñas.
  • 2015. “Chicas nuevas 24H”. www.proyectochicasnuevas24horas.com
  • 2018. “El proxeneta. Paso corto, mala leche”. Documental ficcionado, protagonizado por “el Músico”. Su estreno está previsto para otoño. http://www.elproxeneta.com

Facebook: @ChicasNuevas24H

Twitter: @LozanoMabel

 

 

Quizás quieras ver:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Share This