El empoderamiento de la mujer respecto a su ciclo menstrual es que ésta se aleje de los tabús que siempre han perseguido a la menstruación, que se dé cuenta que es un proceso vital que muestra su capacidad de dar vida y que sepa y elija cómo gestionar su ciclo. Aquí te hablamos de ello.

 

 

Cuántas leyendas urbanas corren acerca de la menstruación… Algunas: Si te duchas o te lavas el cabello durante tu periodo puedes sufrir mayores dolores, o cortarse…; Si quieres ligar una mayonesa casera o un alioli teniendo la regla no lo conseguirás…; O expresiones como “estoy mala, tengo la regla”, como si se tratara de un sarampión… En fin, creencias ancladas en el desconocimiento, en el tabú y por qué no hablar claro, en la tontería más supina.

Según datos de la ONU, un 26% de la población mundial está en edad reproductiva. Eso representa que, más o menos, hay 1.800 millones de mujeres que tienen la regla de manera periódica. A pesar de esas cifras, la menstruación sigue estando rodeada de supersticiones y da mucha vergüenza hablar de ella. Tomar las riendas de esa situación supone un empoderamiento. A la práctica, ello también significa redefinir qué utilizas durante los días de regla. El sangrado debe recogerse, es algo ineludible por higiene, pero esa sangre ni es sucia, ni es fea, ni es pecado. Es sangre. Como la que te extraen en una jeringuilla cuando deben realizarte una analítica. Alabamos las bolsas de sangre de las donaciones porque salvan vidas, pero despreciamos la sangre de la menstruación, indicativo de la capacidad de generar vida de la mujer… Significativo… Y eso pasa porque sobre la menstruación se arroja una mirada masculina. Los hombres, a lo largo de la historia, han visto la regla como algo misterioso, incontrolable, desconocido y despreciable, un exabrupto que surge de las entrañas de una mujer a la que dominar.

La aparición de la compresa y de los tampones supusieron en su momento una liberación, porque permitía descartar los pañitos de algodón en un momento en el que la incorporación de la mujer al mundo laboral era ya vista como algo normal. Los pañitos eran, y son seguramente, una opción muy natural y ecológica, pero poco práctica. Por lo tanto, lo desechable se vio entonces como una revolución. Sin embargo, para la sostenibilidad significa una lacra y también para la economía de las mujeres debido a la carestía de estos productos diseñados para cubrir necesidades fisiológicas. Justamente por ello deberían considerarse productos de primera necesidad, sin embargo, en España, por ejemplo, se les aplica un IVA del 10%. La higiene femenina como un lujo…

Esta situación ha generado un movimiento reivindicativo y ha puesto en el mercado alternativas que pretenden reducir el impacto medioambiental y también económico. Detrás de todo producto hay un interés económico, está claro, pero el empoderamiento menstrual también tiene que ver con un posicionamiento social y de filosofía de vida.

 

Be Girl

Diana Sierra es una mujer colombiana que trabajaba en EEUU diseñando productos para grandes marcas de consumo. Un máster le llevó a Uganda para participar en un proyecto de emprendimiento local. Allí cada día llegaban al taller niñas de entre 10 y 11 años a pedir trabajo. “Entendí que la razón era que las niñas, con su primer período, empezaban a faltar a clase, entre otras cosas porque no tenían absolutamente nada para protegerse”. Diana cogió tela de sombrilla y una mosquitera e hizo un prototipo de toalla lavable dentro de la que se podía meter cualquier tipo de material absorbente. Hoy, Be Girl, la marca social que Diana creó está en 25 países y ha distribuido más de 56.000 braguitas menstruales reutilizables. https://www.begirl.org

 

Cocoro

Unas jóvenes de Barcelona, Eva Polío, CrisTorres y Laida Memba fundaron la cooperativa Femmefleur SCCL (http://femmefleur.es/) a la que también se unió Clara Guasch como socia. “Somos una cooperativa pequeña con un objetivo un poco ambicioso: Mejorar el día a día de las mujeres”. Ellas pusieron en marcha la marca de braguitas absorbentes Cocoro www.cocoro-intim.com , proyecto lanzado a través de un crowfounding, que actualmente se gestiona a través de Cocorointim, S.L. La firma ha llegado a un acuerdo de colaboración con la Fundació Ared, presidida por Judit Mascó. Esta entidad, que trabaja para conseguir la integración social y laboral de personas en situación de exclusión, en su mayoría mujeres procedentes de centros penitenciarios y de servicios sociales, pone en marcha, entre otros proyectos, talleres de confección para ofrecer salidas laborales en los que se confeccionan las braguitas absorbentes Cocoro. “Por lo tanto, con cada Cocoro que compras, pones tu granito de arena”, han comentado en su instagram (@cocorointim).

Femmefleur también está tras la tienda online de copas menstruales www.lacopamenstrual.es donde venden sus productos y también los de otras marcas. Asimismo, son distribuidoras de Femmecup, copa menstrual.

 

Otras marcas de prendas íntimas absorbentes también tienen proyectos solidarios, como Flux Undies (www.fluxundies.com), que por la compra de un par de prendas de esta marca la firma dirige productos absorbentes a niñas que lo necesiten. En su web no indican, sin embargo, a través de qué organización o entidad articulan dicha ayuda.

Thinx (www.shethinx.com) ha lanzado One Women en colaboración con la revista Harper’s Bazaar, a través de la cual pone el foco de atención sobre el valor y la resistencia de las mujeres. Unos videos dan protagonismo a mujeres en sus labores profesionales. A destacar también que Thinx ha lanzado Thinx BTWN, una línea de prendas interiores absorbentes especialmente pensadas para las adolescentes.

 

Copas menstruales

Las copas menstruales son recipientes realizados en su mayoría en silicona médica que se introducen en la vagina y recogen el sangrado. Tal y como dicen en su web www.lacopamenstrual.es, “existen multitud de marcas de copas menstruales en todo el mundo. Las principales marcas fabrican la copa menstrual de silicona médica. Sólo la firma estadounidense The Keeper fabrica en látex y la alemana MeLuna fabrica su copa menstrual de TPE (plástico quirúrgico). Entre las marcas de copas menstruales no existen grandes diferencias en cuanto a al uso, las ventajas de utilizarla o su eficacia. Todas las copas menstruales funcionan. Las diferencias se centran más en aspectos como tallas disponibles, colores, longitud del palito inferior o la duración…”. Femmecup, Enna cycle, Lady-cup, Meluna… son algunas de las marcas. GluCup! (https://glupcup.com/) tiene un proyecto solidario tras la marca y, como para la marca Cocoro, ha desarrollado su iniciativa a través de un crowdfunding puesto en marcha en la plataforma Verkami. Por cada copa vendida se dona otra a una mujer sin recursos económicos.

Finalmente, quizás te interese conocer Bloody Good Period (https://www.bloodygoodperiod.com) una plataforma que provee de productos absorbentes a mujeres que no tienen facilidad para acceder a ellos. A través de su web puedes realizar donaciones.

Sea cual sea tu decisión, tanto si utilizas compresas -industriales o reutilizables- salvaslips, tampones, prendas íntimas absorbentes, copas menstruales… Lo importante es que seas tú quien decida qué sistema te va mejor, y que no te escondas de algo tan natural y femenino como la menstruación.

 

 

Es solo sangre

Ése es el título del libro firmado por Anna Dahlqvist (Navona Editorial). Romper el tabú de la menstruación es el principal objetivo de la autora, que explica en el libro historias de jóvenes que dejan la escuela por no tener recursos para gestionar su menstruación, de mujeres que también abandonan el trabajo por los mismos motivos: “En muchas partes del mundo, la pobreza, unida a las creencias culturales y religiosas, hacen que el tabú que existe en torno a la menstruación acabe por tener graves consecuencias”, señala. Anna Dahlqvist (1975) es directora editorial de la revista Ottar y periodista especializada en temas de género, sexualidad y derechos humanos.

Otra iniciativa que reivindica la menstruación como algo de lo que hablar, cotidiano y saludable es la plataforma de Instagram @menstruationmagazine (http://www.instagram.com/menstruationmagazine) que recoge una amplísima colección de fotos y expresiones artísticas sobre la menstruación, muchas de ellas transgresoras, otras divertidísimas, otras que despiertan conciencias… A seguir.

Es solo sangre. Navona Editorial, 2019. http://navonaed.com/ PVP:19,50 €

 

 

 

Mofas por la regla

La firma sueca Intimina, que tienen en el mercado la copa menstrual Lily cup, ha puesto en marcha recientemente la campaña #YoPongoMisReglas para normalizar y visibilizar el periodo. La campaña surgió a partir de una encuesta realizada entre 1.418 mujeres y hombres en el mes de febrero de 2019 que generó datos muy interesantes.

A tener muy en cuenta: Un 24% de las mujeres preguntadas manifestaron haber sufrido mofas o bromas pesadas sobre la menstruación en el colegio, instituto, trabajo o entorno familiar. De hecho, el 20% de los hombres encuestados confesaron haberlo hecho.

 

 

 

 

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