Marie Curie (Manya Salomea Skłodowska-Curie (Varsovia, Polonia, 7 de noviembre de 1867 – Passy, Francia, 4 de julio de 1934), fue Premio Nobel de Física con su marido, Pierre Curie, en 1903, y Premio Nobel de Química en 1911. Cuando su esposo falleció, su hija mayor, Irène, tenía solo 9 años y Ève, la pequeña, dos. Este libro recoge las cartas entre madre e hijas y muestra el amor y el estrecho vínculo entre ellas, además de la lucha y el coraje de Madame Curie, la primera persona en recibir dos premios Nobel. Otra excelente apuesta para el 23 de abril, Día Internacional del Libro.

Portada

“Marie Curie y sus hijas. Cartas”

Editorial: Clave intelectual (2015)

Pvp: 21 €

Marie Curie fue testigo y víctima  del momento que le tocó vivir. Creció en la Polonia ocupada por Rusia y asistió a las clases de la «universidad volante» creada al margen del sistema educativo ruso por un círculo de positivistas inspirados en las enseñanzas de Comte. Hija de profesores, a lo largo de casi toda su vida padeció muchas precariedades, y su carácter adolescente y juvenil, dado a las crisis nerviosas, la mostraba como una persona tímida y poco sociable. En Francia, sin embargo, empezó a encontrar su sitio en la vida, pudiéndose dedicar al estudio. En otoño de 1891 se instaló en París para estudiar gracias a la ayuda de su hermana -a la que ella había ayudado anteriormente- y de los escasísimos ahorros conseguidos por su padre, enviudado; en 1893 consiguió la licenciatura en ciencias físicas y en 1894, ayudada por una beca, se licenció en matemáticas. Ese mismo año conoció a Pierre Curie, con el que se casaría un año más tarde. En 1897 nació su primera hija, Irène, y siete años más tarde Ève.

Centrada como pocos en sus investigaciones -tras el primer parto realizó una tesis doctoral, algo completamente extraño entre las mujeres de su época, trabajó de manera individual y con su marido hasta ver publicado el descubrimiento y las propiedades del elemento químico radio. En 1903 obtuvieron el Premio Nobel de Física, pero en 1906, tras ser atropellado por un carruaje, Pierre Curie murió y Marie Curie se quedó sola ante sus investigaciones, su hogar e hijas. La tragedia ahondó su carácter distante, pero su amor y dedicación a sus hijas queda reflejado en la relación epistolar que mantuvo con ellas y de la que este libro se hace eco.

Se trata de una edición realizada por Hélène Langevin-Joliot, hija d’Irène Joliot-Curie, nieta de Marie Curie, y Monique Bordry, exdirectora del museo Curie. La traducción ha corrido a cargo de María Teresa Gallego y Amaya García Gallego, para las que ha resultado “un reto fascinante la variedad de registros que a veces se concentran en un texto muy breve (casi todas las cartas son bastante breves), desde el más cotidiano y doméstico, hasta el más técnico y especializado, pasando, inevitablemente, por sentimientos como un profundo amor materno-filial, la añoranza, la confianza pero también el respeto… Y es que, precisamente, la vida de estas mujeres, sobre todo la de Marie Curie, es tan singular y novelesca que resulta fácil caer en la
tentación de “reescribir” las cartas como si se tratara de una obra de ficción más. No podemos
perder de vista en ningún momento, ni como lectoras ni mucho menos como traductoras, que se
trata de cartas reales, escritas con el corazón en la mano y sin ninguna pretensión literaria a pesar de
que en ocasiones sí que resulten literarias y hasta poéticas”.

“Marie Curie y sus hijas”, muestra, a través de sus cartas, unas mujeres entregadas, independientes y brillantes entre las que hubo un profundo amor y respeto.

 

 

 

Más información: www.claveintelectual.com

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