Te detallamos las principales causas del insomnio y los mejores hábitos para mejorar la calidad de tu descanso. Si consigues que tus noches sean plácidas ¡estarás llena de energía durante el día!

Por Teresa Pinyol i Domenjó

BELTY

BELTY

Un buen descanso nocturno es de lo más reparador que hay: las enfermedades, los disgustos, las dudas, el estrés… casi todo puede verse mejor después de “consultarlo con la almohada”. Pero, ¿qué ocurre cuando no conseguimos conciliar el sueño? Que nuestro humor, nuestro aspecto e incluso nuestra salud se resienten.

El doctor Ángel Durántez, de la clínica Neolife, nos explica que hay diferentes motivos que pueden provocar insomnio o que el sueño no resulte tan reparador como sería necesario. “Están los factores biofisiólogicos, como la edad, el ejercicio, la nutrición y el estado de salud; los factores psicológicos, como los problemas que nos puedan provocar ansiedad o estrés, por ejemplo, los económicos; y los socioculturales, como el estilo de vida o el entorno del dormitorio”. Es importante saber qué debe hacerse y cómo, ya que –por ejemplo– practicar ejercicio es muy aconsejable, pero practicarlo muy intensamente a última hora del día no es nada positivo para un buen descanso.

JANIRA

JANIRA

Sueños en femenino

Las mujeres suelen padecer más trastornos del sueño que los hombres. Según un estudio realizado por Evax entre 501 mujeres (de 16 a 35 años), el 25% de las españolas de entre 26 y 35 años afirman que no disfrutan de un sueño reparador y un 38 % tienen más sueño de lo normal los días de regla. “Los cambios físicos y hormonales afectan a la calidad del sueño y se ha demostrado que somos el doble de propensas a sufrir insomnio”, dice la psicóloga Yolanda de la Llave, del Instituto de Investigaciones del Sueño, que ha colaborado en el estudio.

LAURA BIAGIOTTI

LAURA BIAGIOTTI

En las diferentes fases del ciclo menstrual tienen lugar ciertos cambios en los patrones del sueño relacionados con las cantidades de estrógenos y progesterona. La psicóloga explica que “estas hormonas parecen cumplir un papel favorecedor en la calidad y duración del sueño (…) Sin embargo, con la llegada de la menopausia aumenta significativamente el riesgo de sufrir insomnio, debido a la caída de los niveles de estrógenos. El embarazo también es un momento de cambios en estas hormonas y, en consecuencia, del sueño.”

CYBÈLE

CYBÈLE

Hay quien se asusta al tener espasmos cuando se está durmiendo, pero el doctor Morera de la Clínica Planas explica el motivo de esos movimientos bruscos: “Son fenómenos que se denominan hipnagógicos, que se producen en la fase de “duermevela” y que los sentimos como si nos fuéramos a caer. (…) En cierto sentido nos avisan de que vamos a “caer”… dormidos.”

 

Decálogo del buen dormir

Incorporar una serie de buenos hábitos a la rutina diaria te ayudará enormemente a dormir más y mejor, permitiendo que el cuerpo (¡y la mente!) se recargue completamente antes de enfrentarse a un nuevo día:

1. Fija un horario para acostarte y levantarte. ¡Y que sea parecido para todos los días de la semana! Tu cuerpo se acostumbrará a descansar sin distracciones en ese período.

2. Procura dormir el número de horas necesarias, las que tu cuerpo necesite para descansar.

3. Relájate antes de ir a la cama. Realiza una rutina de yoga para dormir, escucha música relajante, toma un baño o disfruta de la aromaterapia… todas ellas son actividades que reducen el estrés e invitan al descanso.

4. Evita las siestas cercanas a tu hora de dormir. Sí es bueno permitirse un pequeño descanso de 15 o 20 minutos diarios, pero intenta que sea antes de las tres o las cuatro de la tarde, ya que si lo haces posteriormente te costará más conciliar el sueño.

5. No tomes estimulantes. Esto incluye café, alcohol, tabaco, etc.

6. Evita las comidas pesadas. Lo ideal es que ingieras algo ligero dos horas antes de ir a la cama.

7. Viste prendas cómodas. Escoge ropa que no moleste ni apriete, realizada en materias suaves y con formas confortables.

8. Busca una distracción. Si no puedes dormir y das vueltas en la cama, lo mejor es que te levantes y salgas de la habitación a tomar agua, leer un poco o caminar en la sala, distraerás tu mente y regresarás cansada a tu cama. Si a pesar de aplicar estos sencillos consejos sigues sin poder dormir bien y te levantas cansada quizá sufras algún trastorno del sueño, como apnea (que puede ser un indicador de riesgo cardiovascular) o el síndrome de las piernas inquietas (inquietud motriz, hormigueo en las piernas o dolor en las pantorrillas). Si ves que el insomnio se cronifica, es preferible acudir a algún centro especializado en alteraciones del sueño.

9. Prepara tu habitación. Asegúrate una temperatura adecuada –ni muy alta ni muy baja, pues tanto el calor como el frío interfieren en el sueño-; busca la oscuridad, pues la luz también interrumpe; que no haya ruidos; que la cama tenga el colchón y la almohada adecuados, renovándolos cuando toca –el colchón cada diez años, la almohada cada cuatro-cinco-.

10. Pareja. Ruega que tu pareja, si la tienes, no sea demasiado ruidosa ni se mueva demasiado, porque ambas cosas también alteran el sueño. Y si no… ¡camas independientes!

+Info:

* Unidad del Sueño. Clínica Planas

Barcelona. Tel. 93 2032812

www.clinica-planas.com

* Instituto del sueño

Madrid. Tel 91 3454129

* Neolife

Madrid. Tel. 91 7325950

www.neolifeclinic.com

BISBIGLI

BISBIGLI

 

 

Quien no tenga manías, que tire la primera piedra

Por Victoria Bafalluy, Consejera de moda íntima y propietaria de la boutique Paris Chic-Promise – www.facebook.com/parischicbcn

Envidio profundamente a las personas que tienen facilidad para dormir. Entre 60 y 90 segundos es la media de mi pareja para conciliar el sueño (y 90 segundos el día que no tiene sueño…). Sufro de insomnio crónico desde los 30 años y soy de las que oigo hasta el leve revoloteo de una mosca. Olores, ruidos, texturas… todo me molesta y como no, tengo mis manías y mi ritual antes de acostarme. Ciertamente, lo de las manías es un caso muy común y cada uno tiene las suyas: Taparse o no taparse, dormir con los pies al aire, con calcetines, con tapones en los oídos, con antifaz, con la almohada en vertical, con la almohada encima de la cabeza, pegados el uno al otro como una lapa, los que duermen desnudos, los que se duermen vestidos, los que tienen tics, los que hablan, los que se mueven mucho, los que no se mueven en toda la noche, etc… Los pijamas son el reflejo textil de nuestras manías. Todos sufrimos una etapa evolutiva del pijama y cada una de ellas con sus pertinentes manías, desde la niñez, pasando por la adolescencia hasta llegar a la edad madura. Puedes pasarte tiempo con ese pijama fetiche, paticorto y manguicorto, tener una exquisita colección de pijamas de diseño o buscar desesperadamente un esquijama como los que usabas de pequeño y no encuentras por ningún lado, pero lo que prima ante todo, es la comodidad, seguida por la suavidad del tejido, adaptabilidad y diseño. Hay quién busca colores relajantes, otros que prefieren estampados divertidos, pero el tacto de la prenda es el atributo más preciado, el pijama debe ser como una segunda piel. Por cierto, buena noticia para los maniáticos del esquijama, esta prenda que nunca ha dejado de ser demandada, vuelve a ser tendencia. Felices sueños.

BLACKSPADE

BLACKSPADE

 

 

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